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CAFESSIO

Con leche

Cappuccino

Café, leche y espuma en una taza chica. Lo que lo separa de un latte no es el dibujo de la superficie sino la proporción y la textura: menos leche y una capa de espuma que se siente al beber, no una que sólo se ve.

Por Redacción CAFESSIO · Actualizado el

Cappuccino con arte de barista en taza de cerámica, sobre una barra de madera

Respuesta corta

Un espresso doble con leche texturizada hasta unos 60 °C, servido en taza de 150–180 ml, con una capa de espuma más marcada que un latte.

Ficha de la receta

Café
18 g
Agua
36 ml
Ratio
1:2
Temperatura
93 °C
Molienda
Extra fina
Tiempo total
3:00

Estado de prueba

Esta receta parte de fuentes documentadas pero todavía no se prepara y mide en el laboratorio de CAFESSIO. Cuando se pruebe publicaremos la fecha y los ajustes que hayamos necesitado. Puedes leer cómo trabajamos en la política de pruebas.

Ingredientes

  • espresso doble36 g
  • leche entera fría(entre más fría empiece, más tiempo hay para texturizar)120 ml

Preparación

  1. 01

    Extrae el espresso

    36 g en una taza precalentada de 150–180 ml. Ténlo listo antes de tocar el vaporizador: la leche texturizada se separa en menos de un minuto, el espresso espera un poco mejor.

  2. 02

    Introduce aire

    Con la punta del vaporizador apenas bajo la superficie, airea 3–4 segundos hasta subir el volumen. Debe sonar como papel rasgándose, parejo y continuo; si suena a chapoteo, la punta está muy afuera y lo que estás metiendo son burbujas grandes.

  3. 03

    Crea el remolino

    Hunde la punta y descentra la jarra hasta encontrar un giro que no se detenga. Ese remolino es lo que revienta las burbujas grandes contra la propia leche: sin él la espuma se queda montada y separada. Sigue hasta los 60 °C.

  4. 04

    Pule y sirve

    Golpea la jarra contra la barra para tronar lo que quedó en la superficie y gírala hasta que la leche se vea como pintura. Vierte desde alto para integrar y cierra cerca de la superficie. Si tienes que esperar, aunque sea unos segundos, no dejes de girar la jarra.

Qué deberías obtener

Una taza con espuma tersa y brillante, sin burbujas visibles, dulce por la leche y con el café presente hasta el final. La espuma debe moverse con la taza en lugar de quedarse pegada. Si al terminar hay un anillo de espuma seca en la pared, entró más aire del necesario.

  • Cremoso
  • Dulce
  • Café marcado

Variaciones

Cappuccino seco
Más espuma y menos leche líquida, al punto de servirse con cuchara. Airea más tiempo y acorta el remolino: aquí la espuma sí se queda arriba
Con leche vegetal
Las de avena en versión barista son las que sostienen la espuma; baja la temperatura objetivo a 55 °C, porque más calor las separa

Si no te salió

Los tres desajustes más comunes de esta receta, con el ajuste que los corrige. Cambia una sola cosa entre taza y taza: si mueves molienda y temperatura a la vez, no sabrás cuál fue.

La espuma se separa de la leche
Texturizaste de más o dejaste reposar la jarra. Golpea la jarra, gira la leche y sirve de inmediato: la microespuma se integra sola si la mueves.
La espuma tiene burbujas grandes
Metiste aire demasiado tiempo o con la lanceta muy arriba. El aire se incorpora en los primeros segundos, mientras la leche está fría; después sólo se calienta.
Sabe más a leche que a café
La proporción se fue de lado. Un cappuccino es una taza pequeña: si usas más de 150 ml de leche por un espresso doble, ya es un latte.

¿Tu problema no está aquí? Guía general de solución de problemas.

Información nutricional

No publicamos tabla nutricional para esta receta. Sólo la incluimos cuando el cálculo se hace con ingredientes concretos —marca de leche, azúcar y volumen exacto—, porque de otro modo el dato sería inventado.

Fuentes

  1. Coffee StandardsSpecialty Coffee Association · verificada el 28 de julio de 2026